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     ContenidoFaustIV.9 Hexenküche (Cocina de bruja)

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Ejercicio: Faust

  IV.9 Hexenküche (Cocina de bruja)

Fausto tiene la impresión de no haber vivido realmente, de haber perdido mucho tiempo en su gabinete de estudio, de haber desperdiciado sus mejores años en cosas inútiles. Para que pueda vivir de verdad, atrapar las cosas que había dejado pasar, tiene que ser más joven y esto lo logrará con la magia de una bruja. Es un rasgo permanente en toda la obra que él no tiene ninguna confianza en las capacidades de Mefistófeles y al principio mira con desdeño también las actividades de la bruja pero al fin la bruja logra rejuvenecerle. En la fealdad de la cocina de la bruja le aparece en el espejo una mujer hermosa de la cual se enamora inmediatamente. Se puede ver una insinuación a un problema general, el hecho de que esta mujer desaparece cuando él se acerca al espejo. A lo mejor, es más fácil soñar en los momentos felices que realmente vivirlos plenamente. El eterno cinismo de Mefistófeles, que es lo suficientemente claro para entender la psicología de la gente pero que le impide ver la belleza de las cosas, puede ser de vez en cuando bastante gracioso. Al ver el encanto que tiene esta mujer para el Fausto le dice.

  MEPHISTOPHELES:   MEFISTÓFELES:
Natürlich, wenn ein Gott sich erst sechs Tage plagt,
Und selbst am Ende Bravo sagt,
Da muß es was Gescheites werden.
Für diesmal sieh dich immer satt;
Ich weiß dir so ein Schätzchen auszuspüren,
Und selig, wer das gute Schicksal hat,
Als Bräutigam sie heim zu führen!
Claro, si un Dios se afana durante seis días
y al último se vitorea a sí mismo,
tiene que haber dado lugar a algo muy logrado.
Por esta vez, mira hasta saciarte.
Sabré hacerte hallar este pequeño tesoro,
y feliz el que tenga la buena suerte
de llevársela a casa como esposa.
     

Conociendo el carácter cínico y realista de Mefistófeles se puede ver incluso en la frase "de llevársela a casa como esposa" una insinuación del fracaso. Si se quiere, se puede ver en Mefistófeles una persona resignada a la que no queda nada más que su cinismo. Ha dejado de luchar porque está completamente desilusionado. El Fausto está igual de desilusionado pero no deja de luchar y con esto se gana la simpatía
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