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     ContenidoCuentosDie Gebrüder Grimm: Schneewittchen (Blancanieves)

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  Seite 05: Schneewittchen (Blancanieves)

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deutscher Text                                                   Texto  español                                                          
 

Als es Morgen war, erwachte Schneewittchen, und wie es die sieben Zwerge sah, erschrak es. Sie waren aber freundlich und fragten:"Wie heißt du?"

" Ich heiße Schneewittchen", antwortete es.
" Wie bist du in unser Haus gekommen?", sprachen weiter die Zwerge.
Da erzählte es ihnen, daß seine Stiefmutter es hätte wollen umbringen lassen, der Jäger hätte ihm aber das Leben geschenkt, und da wär es gelaufen den ganzen Tag, bis es endlich ihr Häuslein gefunden hätte.
Die Zwerge sprachen:"Willst du unsern Haushalt versehen, kochen, betten, waschen, nähen und stricken, und willst du alles ordentlich und reinlich halten, so kannst du bei uns bleiben, und es soll dir an nichts fehlen."
" Ja", sagte Schneewittchen, "von Herzen gern", und blieb bei ihnen.
Es hielt ihnen das Haus in Ordnung: Morgens gingen sie in die Berge und suchten Erz und Gold, abends kamen sie wieder, und da mußte ihr Essen bereit sein. Den Tag über war das Mädchen allein, da warnten es die guten Zwerglein und sprachen:"Hüte dich vor deiner Stiefmutter, die wird bald wissen, daß du hier bist; laß ja niemand herein."
Die Königin aber, nachdem sie Schneewittchens Lunge und Leber glaubte gegessen zu haben, dachte nicht anders, als sie wäre wieder die erste und Allerschönste, trat vor ihren Spiegel und sprach:
" Spieglein, Spieglein an der Wand,
wer ist die Schönste im ganzen Land?"
Da antwortete der Spiegel:
" Frau Königin, Ihr seid die Schönste hier,
aber Schneewittchen über den Bergen
bei den sieben Zwergen
ist noch tausendmal schöner als Ihr."

  Al clarear el día se despertó Blancanieves, y, al ver a los siete enanos, tuvo un sobresalto. Pero ellos la saludaron afablemente y le preguntaron
- ¿cómo te llamas?
- Me llamo Blancanieves - respondió ella.
- ¿Y cómo llegaste a nuestra casa? - siguieron preguntando los hombrecillos.
Entonces ella les contó que su madrastra había dado orden de matarla, pero que el cazador le había perdonado la vida, y ella había estado corriendo todo el día, hasta que, al atardecer, encontró la casita.
Dijeron los enanos
- ¿quieres cuidar de nuestra casa? ¿Cocinar, hacer las camas, lavar, coser y hacer punto? ¿Quieres mantenerlo todo ordenado y limpio? Si es así, puedes quedarte con nosotros y nada te faltará.

- ¡Sí! - dijo Blancanieves -. Con mucho gusto - y se quedó con ellos.
Les cuidaba la casa: Por la mañana, ellos salían a la montaña en busca de mineral y oro, y al regresar, por la tarde, encontraban la comida preparada.
Durante el día, la niña se quedaba sola, y los buenos enanitos le advirtieron
- guárdate de tu madrastra, que no tardará en saber que estás aquí. ¡No dejes entrar a nadie!

Pero la reina, entretanto, desde que creía haberse comido los pulmones y el hígado de Blancanieves, vivía segura de volver a ser la primera en belleza. Se acercó al espejo y le preguntó

- espejito, espejito en la pared,
¿quién es de este país la más hermosa?
Y respondió el espejo
-señora reina, aquí, usted es la más hermosa,
pero Blancanieves, que está en la montaña,
con los siete enanitos,
es mil veces más bella que usted.

Vokabular  
  den Haushalt versehen = cuidar la casa
  kochen = cocinar
  betten = hacer las camas, , remendar la ropa
  waschen = lavar
  nähen = coser
  stricken = hacer punto
  sich hüten = guardarse
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