Hay gramáticas que ven en el pronombre reflexivo nada más que un objeto directo o un objeto indirecto que se refiere al sujeto de la frase.

Objeto directo
Ich wasche mich. Yo me lavo.
Wen wasche ich? ¿A quién lavo?
Mich. A mí.
Objeto directo
Ich wasche mir die Füße. Yo me lavo los pies.
Wem wasche ich die Füße? ¿A quién lavo los pies?
Mir. A mí.

En cuanto se refiere al aprendizaje del alemán, no tiene ninguna importancia, si se acepta esta tesis o no. Desde un punto a vista teórico hay argumentos a favor y argumentos en contra de este punto de vista.