Pues cómo suena, sabe y huele una cosa es diferente, depende del estado de ánimo que se tiene en un momento determinado. De vez en cuando se tienen ganas de comer una manzana y de vez en cuando no, y aparte de eso, las diferentes manzanas tienen sabores muy distintos. El alemán es como una manzana, pero también se puede decir que todas las cosas tienen algo de manzanas. El alemán suena muy diferente, depende de quién lo habla, si lo habla un niño, un hombre o una mujer. También depende del tipo de texto. Prestemos atención a estos ejemplos.
El alemán hablado por niños
el niño dice en...
alemán: ene dene dippe dene dippe dene dalia ebbe bebe bembio bio bio puff
español: ene dene dippe dene dippe dene dalia ebbe bebe bembio bio bio puff

Bueno, lo admitimos, esto no era alemán. Era más bien una lengua universal. Una cosa que un niño español pronunciaría casi de la misma manera que un niño alemán.

Pero ahora unos ejemplos que realmente son alemán.

La oda a la alegría (de Friedrich Schiller*)
a) cantada por una niña b) cantada por un hombre c) recitada por una mujer

El texto es el comienzo de la famosa Oda a la alegría (Freude schöner Götterfunken). Esta oda forma parte de la Novena Sinfonía de Beethoven y fue adoptada en 1986 como el himno de la Unión Europea.

Freude schöner Götterfunken, ¡Alegría, hermoso destello de los dioses,
Tochter aus Elysium. hija de Eliseo!
Wir betreten feuertrunken, ¡Ebrios de entusiasmo nos encontramos,
Himmlische dein Heiligtum. diosa celestial, en tu santuario!
Deine Zauber binden wieder, Tu hechizo une de nuevo
was die Mode streng geteilt. lo que la severa costumbre había separado;
Alle Menschen werden Brüder, todos los hombres vuelven a ser hermanos
wo dein sanfter Flügel weilt. allí donde tu suave ala se posa.

* Friedrich Schiller (1759 - 1805) es, junto con Goethe, uno de los más grandes poetas alemanes.

Otro gran poeta de habla alemana es Rainer Maria Rilke. Es el último ejemplo de voz que vamos a mostrar y creemos que con este poema podemos comprobar que, incluso el alemán, de vez en cuando suena bonito.

Und du wartest, erwartest das Eine, Esperas, esperas lo único, lo grandioso
das dein Leben unendlich vermehrt; que enriquezca tu vida,
das Mächtige, Ungemeine, lo poderoso, lo fuerte
das Erwachen der Steine, el despertar de las piedras
Tiefen, dir zugekehrt. la profundidad abierta a tus ojos.
Es dämmern im Bücherständer Sonámbulos en el estante,
die Bände in Gold und Braun; los tomos en oro y marrón;
und du denkst an durchfahrene Länder, y piensas en los países atravesados,
an Bilder, an die Gewänder en imágenes, en los vestidos
wiederverlorener Fraun. de mujeres ya desaparecidas.
Und da weißt du auf einmal: das war es. Y de repente lo sabes: esto lo era.
Du erhebst dich, und vor dir steht Te levantas y delante de ti
eines vergangenen Jahres está el miedo, la imagen y la oración
Angst und Gestalt und Gebet. de un año pasado.

Con este ejemplo de voz terminamos este capítulo introductorio. Como todos los poemas de Rilke (1825-1926), también éste está cargado de conceptos filosóficos por un lado y de descripciones de sensaciones muy fútiles por el otro. Pero al principio expresa un sentimiento que todos entendemos y conocemos: todos estamos en busca de algo.

Und du erwartest, erwartest das Eine
das dein Leben unendlich vermehrt,
das Mächtige, Ungemeine,
das Erwachen der Steine,
Tiefen dir zugekehrt.

Si dejamos de buscar, dejamos de vivir y la gente contenta con no buscar nada, a lo mejor no se ha dado cuenta todavía de la riqueza de nuestro globo, de la cantidad de cosas que podemos descubrir.