Son pocas las preposiciones que pueden estar con los meses.

Preposiciones con los meses
ab
= a partir de
im
= en
vor
= antes de
für
= para
Unos ejemplos
Im Januar ist es kalt.
= En enero hace frío.
Ab Juni ist er in Italien.
= A partir de junio está en Italia.
Vor Juli kann ich mich nicht darum kümmern.
= Antes de julio no puedo ocuparme de esto.
Für Juli hab ich noch nichts geplant.
= Para julio todavía no he planeado nada.

En cualquier cantidad de circunstancias se tienen frases de este tipo.

Me voy a Italia el cinco de junio de dos mil cuatro.
Ich fahre am fünften Juni zweitausendundvier nach Italien.

Comparando estos dos sistemas, se nota que en español se denomina el día del mes con un número cardinal y en alemán con un número ordinal. La única excepción en español es el primer día del mes, porque éste también se puede denominar con un número ordinal.

Me voy a Italia el primero (o el uno) de junio de dos mil cuatro.

Un punto después de un número cardinal indica que se trata de un número ordinal.

Unos ejemplos
se escribe: Ich habe es am 3. Juni 2002 gekauft.
= Lo compré el tres de junio de dos mil dos.
se lee: Ich habe es am dritten Juni zweitausend(und)zwei gekauft.
se escribe: Er kommt am 3.11.2005.
= Viene el 3 de noviembre de 2005.
se lee: Er kommt am dritten elften zweitausend(und)fünf.
(Er kommt am dritten November zweitausend(und)fünf.)
se escribe: Wir machen es bis zum 3.4.2006.
= Lo haremos hasta el 3 de abril de 2006.
se lee: Wir machen es bis zum dritten vierten zweitausend(und)sechs.
(Wir machen es bis zum dritten April zweitausend(und)sechs.)

Es la opinión personal del autor que en el fondo los hispanohablantes hacen lo mismo que la gente de habla alemana. Siempre existe la tendencia de simplificar sistemas complicados y el sistema de los números ordinales en español es muy complicado y por esto se lo simplificó. Esta tendencia Ortega y Gasset la llama la ley del menor esfuerzo (en el libro "La rebelión de las masas") . El autor diría que es una chorrada lo que dice Ortega y Gasset. La vida moderna es bastante complicada y no hay que complicarla artificialmente. Le puedo decir que si el autor pudiese aplicar la ley del menor esfuerzo al alemán, lo haría de manera tan radical que Ortega y Gasset darían vueltas en la tumba. Tal como están las cosas, nosotros los alemanes tenemos que estar agradecidos de cualquier extranjero que hace el esfuerzo por aprender el alemán.