El Konjunktiv alemán está por desaparecer o mejor dicho, la discrepancia entre las reglas gramaticales que se encuentran en los libros y el uso actual es bastante grande. Este caos se debe al hecho de que la formación del Konjunktiv es poco clara y por esto ningún alemán es capaz de formar el Konjunktiv de todos los verbos.

Este caos morfológico se debe a tres hechos diferentes.
1) De vez en cuando, el Konjunktiv es idéntico al Indikativ.
2) De vez en cuando, el Konjuntiv suena muy raro, aunque es correcto ( er wüsche, Konjunktiv II, tercera persona singular de waschen), y de vez en cuando, ni siquiera un alemán culto conoce la forma correcta.
3) En ciertos casos, las reglas gramaticales permiten el uso del Konjunktiv II en vez del Konjunktiv I. Pero esto aumenta la confusión y ahora muchos alemanes utilizan el Konjunktiv II cuando según las reglas su uso no está permitido.

Como queda dicho arriba, no le parece útil al autor exigir a personas cuya lengua materna no es el alemán, que sepan cosas que los mismos alemanes no saben. Por razones mencionadas antes, vamos a presentar estas reglas y vamos a tratar de ser lo más claro posible. Pero el autor ve otro problema. La gramática es una ciencia empírica y no teórica. No tiene sentido establecer reglas que nadie respeta. La gramática es ciencia si es descriptiva, pero no si es normativa. No tiene sentido desear que la gente hable de tal o cual manera, hay que describir lo que realmente hacen. Usted puede desear que una piedra que tira en dirección del cielo nunca vuelva. Pero es un hecho inevitable que esta piedra vuelve a la tierra.

Dejamos de lado por el momento que el Konjunktiv alemán no corresponde al subjuntivo español. Por el hecho de que didácticamente es útil, vamos a traducir el Konjunktiv I con el presente de subjuntivo y el Konjunktiv II con el pretérito imperfecto de subjuntivo.