Seguramente usted ya se habrá imaginado que incluso en esta problemática hay que tener en cuenta la Deklination y efectivamente es el caso.

Fíjese en estas frases:

Ellos están hablando sobre mí.
Sie sprechen über mich.
Lo hace por mí.
Er macht es wegen mir.

¿Y? ¿Lo ve? Algo raro ocurre. En las frases españolas tenemos dos veces mí.

sobre mí
por mí

pero en las frases alemanas tenemos

über mich
wegen mir

Presentado de esta manera, la tragedia nos salta a los ojos. Los pronombres en alemán exigen siempre un caso determinado. Es obvio que el sistema español es mucho más claro que el sistema alemán. Parece que una lengua funciona como una empresa. Si la organización básica no corresponde a las exigencias de la realidad, habrán siempre muchas excepciones que complican la vida. Si esto sucede con una empresa, no es tan grave porque se puede reorganizar todo. ¿Pero cómo reorganizar una lengua? Esto de la Deklination no era ninguna buena idea desde el principio, pero ahora no se puede reorganizar el sistema. Tenemos que vivir con esto, nos guste o no.