Si sustituimos el objeto directo por un pronombre, sucede algo raro. Entonces hay que cambiar la posición de los elementos de la frase.

La frase sin sustitución de los objetos por pronombres
El hombre regala la manzana a la niña. (primero objeto directo, después objeto indirecto)
Der Mann schenkt dem Mädchen den Apfel. (primero objeto indirecto, después objeto directo)

En el caso de que no haya sustitución por pronombres, el alemán tiene otro orden que el español.

La situación cambia, si se sustituye el objeto directo por un pronombre.
Der Mann schenkt dem Mädchen den Apfel.
Der Mann schenkt ihn dem Mädchen.

¿Lo ve? El objeto directo es den Apfel y den Apfel está al final de la frase. Pero si sustituimos den Apfel por su pronombre ihn , ¡entonces el objeto directo está delante del objeto indirecto! Si esto le parece raro, le podemos decir, que esto también le parece raro al autor. Es más que raro, es absurdo. Pero así es.