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"Aber
die Krähe?", sagte Gerda.
"Ja, die Krähe ist tot!"
erwiderte sie. "Die zahme Geliebte
ist Witwe geworden und geht mit einem Endchen
schwarzen wollenen Garns um das Bein; sie
klagt ganz jämmerlich, und Geschwätz
ist das Ganze! - Aber erzähle mir nun,
wie es dir ergangen ist und wie du ihn erwischt
hast." Und Gerda und Kay erzählten.
"Snipp-Snapp-Snurre-Purre-Basselurre",
sagte das Räubermädchen, nahm
beide bei den Händen und versprach,
daß, wenn es je durch ihre Stadt kommen
sollte, es hinaufkommen werde, sie zu besuchen.
Und dann ritt es in die weite Welt hinein.
Aber Kay und Gerda gingen Hand in Hand,
und wo sie gingen, war es herrlicher Frühling
mit Blumen und mit Grün. Die Kirchenglocken
läuteten, und sie erkannten die hohen
Türme, die große Stadt; es war
die, in der sie wohnten. Und sie gingen
in dieselbe hinein und hin zur Türe
der Großmutter, die Treppe hinauf,
in die Stube hinein, wo alles wie früher
auf derselben Stelle stand. Und die Uhr
ging:"Tick! Tack!", und die Zeiger
drehten sich. Aber indem sie durch die Tür
gingen, bemerkten sie, daß sie erwachsene
Menschen geworden waren.
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-¿Y
la corneja?- dijo Margarita
-Sí, la corneja murió- respondió.
-Ahora la domesticada es viuda y va con
un hilo de lana negra en la pata; no hace
más que lamentarse, aunque todo es
comedia. Pero cuéntame qué
fue de ti y cómo lo pescaste.
Margarita y Carlos se lo contaron.
-¡Y colorín colorado, este
cuento se ha acabado! -dijo la pequeña
bandolera; y, cogiendo a los dos de la mano,
les prometió visitarlos si algún
día iba a su ciudad; dicho esto,
se marchó por esos mundos.
Pero Carlos y Margarita continuaron cogidos
de la mano, y, según avanzaban, surgía
la primavera con flores y follaje; las campanas
de las iglesias repicaban, y los niños
reconocieron las altas torres y la gran
ciudad natal. Se dirigieron a la puerta
de la abuelita, subieron las escaleras y
entraron en el cuarto, donde todo seguía
como antes, en su mismo lugar.
El reloj decía «¡tic,
tac!», y las agujas giraban; pero
al pasar la puerta se dieron cuenta de que
se habían vuelto personas mayores.
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