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"Höre!",
sagte das Räubermädchen zu Gerda,"du
siehst, alle unsere Mannsleute sind fort,
nur die Mutter ist noch hier, und die bleibt;
aber gegen Mittag trinkt sie aus der großen
Flasche und schlummert nachher ein wenig
darauf; dann werde ich etwas für dich
tun!" Nun sprang sie aus dem Bett,
fuhr der Mutter um den Hals, zupfte sie
am Bart und sagte:"Mein einzig lieber
Ziegenbock, guten Morgen!" Und die
Mutter gab ihr Nasenstüber, daß
die Nase rot und blau wurde; und das geschah
alles aus lauter Liebe.
Als die Mutter dann aus ihrer Flasche getrunken
hatte und darauf einschlief, ging das Räubermädchen
zum Rentier hin und sagte:"Ich könnte
große Freude daran haben, dich noch
manches Mal mit dem scharfen Messer zu kitzeln,
denn dann bist du so possierlich; aber es
ist einerlei. Ich will deine Schnur lösen
und dir hinaushelfen, damit du nach Lappland
laufen kannst; aber du mußt tüchtig
Beine machen und dieses kleine Mädchen
zum Schlosse der Schneekönigin bringen,
wo ihr Spielkamerad ist. Du hast wohl gehört,
was sie erzählte, denn sie sprach laut
genug, und du horchtest!"
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-¡Escucha!
-dijo la muchacha a Margarita-. Ya ves que
todos nuestros hombres se han marchado,
sólo mi madre está aquí
y se queda. Pero hacia mediodía echará
un trago y echará su siestecita;
entonces haré algo por ti -. Saltando
de la cama, cogió a su madre por
el cuello y, tirándole de los bigotes,
le dijo:
-¡Buenos días, mi único
dulce chivo!
Y la madre correspondió a sus caricias
con varios capirotazos que le pusieron toda
la nariz amoratada; pero no era sino una
muestra de cariño.
Cuando la madre, tras unos copiosos tragos,
se entregó a la consabida siestecita,
la hija llamó al reno y le dijo:
- Podría divertirme aún unas
cuantas veces cosquilleándote el
cuello con la punta de mi afilado cuchillo;
¡estás entonces tan gracioso!
Pero es igual, te desataré y te ayudaré
a escapar, para que te marches a Laponia.
Pero cuida de brincar con ánimos
y de conducir a esta niña al palacio
de la Reina de las Nieves, donde está
su compañero de juegos.
Ya oíste su relato, pues hablaba
bastante alto y tú escuchabas.
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