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Und nun
grade verursachte er weit größeres
Unglück als zuvor; denn einige Stücke
waren kaum so groß wie ein Sandkorn,
und diese flogen ringsumher in der weiten
Welt, und wo jemand sie in das Auge bekam,
da blieben sie sitzen, und da sahen die
Menschen alles verkehrt oder hatten nur
Augen für das Verkehrte bei einer Sache;
denn jede kleine Spiegelscherbe hatte dieselben
Kräfte behalten, welche der ganze Spiegel
besaß. Einige Menschen bekamen sogar
eine Spiegelscherbe in das Herz, und dann
war es ganz greulich; das Herz wurde einem
Klumpen Eis gleich. Einige Spiegelscherben
waren so groß, daß sie zu Fensterscheiben
verbraucht wurden; aber durch diese Scheiben
taugte es nicht, seine Freunde zu betrachten.
Andere Stücke kamen in Brillen, und
dann ging es schlecht, wenn die Leute diese
Brillen aufsetzten, um recht zu sehen und
gerecht zu sein; der Böse lachte, daß
ihm der Bauch wackelte, und das kitzelte
ihn so angenehm. Aber draußen flogen
noch kleine Glasscherben in der Luft umher.
Nun werden wir's hören!
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Y justamente
entonces causó más trastornos
que antes, pues algunos de los pedazos, del
tamaño de un grano de arena, dieron
la vuelta al mundo, deteniéndose en
los sitios donde veían gente, la cual
se reflejaba en ellos completamente contrahecha,
o bien se limitaban a reproducir sólo
lo irregular de una cosa, pues cada uno de
los minúsculos fragmentos conservaba
la misma virtud que el espejo entero.
A algunas personas, uno de aquellos pedacitos
llegó a metérseles en el corazón,
y el resultado fue horrible, pues el corazón
se les volvió como un trozo de hielo.
Varios pedazos eran del tamaño suficiente
para servir de cristales de ventana; pero
era muy desagradable mirar a los amigos a
través de ellos.
Otros fragmentos se emplearon para montar
gafas, y cuando las personas se calaban estos
lentes para ver bien y con justicia, huelga
decir lo que pasaba.
El diablo se reía a reventar, divirtiéndose
de lo lindo. Pero algunos pedazos diminutos
volaron más lejos. Ahora vamos a oírlo.
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