Este
capítulo es una introducción.
En él no aprendemos nada
realmente importante. Simplemente prestamos
atención a los diferentes ejemplos
de voz. Vamos a ver que el alemán
no suena siempre igual.
Algún comentario sobre la belleza en general:
Muy a menudo se oye decir que el alemán suena feo. El autor
admite que
en cuanto se refiere al sonido, el alemán difícilmente
puede pasar
por una lengua bella. Al autor por ejemplo, le gustan mucho más el
ruso
o el turco, dos lenguas de las cuales no sabe ni una sola palabra. Pero
una lengua
es un instrumento de comunicación, algo que se utiliza todos los
días,
y las cosas que se utilizan todos los días, pierden
rápidamente
su valor estético. Yo creo que los mismos rusos y turcos no se
dan cuenta
de la hermosa melodía de su lengua. Si usted tiene una casa
cerca del mar, todo el mundo le va a decir ¡qué bonito es
este lugar! Pero si
usted vive ahí durante diez años, ¿le
parecerá su
casa tan hermosa como al principio? ¿En qué quedamos?
Quedamos
en que no es tan importante cómo suena una lengua. Es como en un
matrimonio.
Una cosa es ser guapa o guapo pero otra cosa es vivir juntos por toda
la vida.
Y de una lengua muy a menudo es difícil divorciarse. Le podemos
asegurar
que como instrumento de comunicación el alemán funciona.
Nosotros
los alemanes somos capaces, algunos más y otros menos, de
expresar nuestros
sentimientos e incluso en nuestra poesía expresamos
sentimientos
para los cuales ni siquiera tenemos palabras, lo que significa
que
también en alemán se puede escribir poesía, porque
la poesía en general
habla de cosas para las cuales no hay palabras.