Como ya hemos dicho
en la introducción
de este capítulo, el uso de los tiempos del pasado
es muy fácil, por lo menos en lo que concierne
al habla cotidiana. Mientras el español hace distinciones
muy finas, el alemán no hace casi ninguna. El
alemán ni siquiera teóricamente, es capaz
de hacer estas distinciones, porque no tiene a su disposición
algo como el pretérito indefinido. Vamos a dar
un par de ejemplos.
Ejemplo 1
a) Todos los días le escribía una carta, pero ella nunca respondía.
b) Todos los días le escribí una carta, pero ella nunca me respondió.
c) Todos los días le he escrito una carta, pero ella nunca me ha respondido.
En español sólo la frase
a) es correcta, porque es un hecho que
se repetía y en general se describen acciones que se repetían con
el imperfecto. En alemán da lo mismo.
Tanto
a) como
c) son correctos.
Ejemplo 2
a) Le vimos ayer por la noche.
b) Le veíamos ayer por la noche.
c) Le
hemos visto ayer por la noche.
En español sólo la primera
frase es correcta. La acción ocurrió en una temporada anterior
a la que se encuentra la persona que habla, y por eso hay que describirla
con el indefinido. En alemán no hay ninguna diferencia.
Queremos subrayar de nuevo que el Duden, lo equivalente
a la Real Academia Española, hace una distinción, pero los
alemanes no respetan estas reglas. En el habla cotidiana tanto
a) como
c) son correctos.
Se podrían dar miles de ejemplos más, pero es una discusión
que se puede abreviar. Se pueden escribir libros enteros sobre el uso del los
tiempos de las lenguas romances, pero en lo que se refiere al alemán,
basta una media página. Todas la distinciones finas que hacen las lenguas
romances, el alemán simplemente no las hace.
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